Existen momentos en la vida en que tomar ciertas decisiones
nos cuesta sudor y lágrimas. Pero como estamos en el interior de una espesa selva,
resulta que nos topamos con depredadores y/o cazadores que buscan en ella la “presa”
más débil o más confiada.
Desde hace muchos años llevo a cuestas el sentido del honor y
la amistad: virtudes éstas que no son compatibles con centenares o miles de
políticos que, una vez elevados a las poltronas del poder, olvidan lo que has
hecho por ellos, cuando no eran más que simples aspirantes.
Lo que nunca entenderé –debido a mi formación moral y ética- es
el cómo y el porqué de tales traiciones. Pero ello se debe –parece ser- a que
el poder corrompe hasta extremos inimaginables.
En mi caso concreto, se debió a que mi posición democrática
no es ni fue admitida por aquellos que preconizaron –desde la oposición- el
respeto y la admiración, dejando aquello de “de bien nacidos es ser agradecidos”
en manos de una subordinada que se autoerigió en máxima autoridad local… hasta
el extremo de convertir a algunos de nuestros representantes políticos en meros
súbditos, con la permisividad de la primera autoridad coruñesa.
Por este motivo, Radio Social Atlántico de La Coruña procederá
al cierre de sus emisiones, después de seis años en antena, el próximo día 26
(sobre las tres de la tarde) ya que mi independencia no puede aceptar el
menosprecio de un régimen totalitario hacia esta Emisora.
Señoras y señores radioyentes y lectores, finalizaré este
comentario diciéndoles que de este régimen se espera cualquier cosa, hasta el
extremo de haber negado una autorización para un concierto que se iba a celebrar
en Adormideras a la Agrupación de Vecinos y Comerciantes de Monte Alto.
Creo que queda todo dicho… y ustedes pueden sacar sus
conclusiones.
Luís de Miranda.


